Llegó el 15 de mayo y, con esa fecha, la fiesta de san Isidro Labrador, patrono de los agricultores, especial protector de muchas cooperativas y entidades rurales, modelo de vida cristiana para multitud de personas sencillas, así como fuente de gozo espiritual para numerosos pueblos de España y de América Latina. Su vida se desarrolló...
El Corazón de Jesús entre corazones de piedra
Hoy en día se ha edulcorado un poco esto del corazón. Corazones en emoticones, dibujos, tallados en los árboles, en tazas y llaveros. Corazones en canciones. Rotos, robados, heridos, apasionados, ligeros, pesados. Corazones que sienten, y otros insensibles. El corazón parece un depósito de sentimientos.
Tal vez todo eso sea (en parte) real. Pero el corazón es mucho más. La imagen del Corazón de Jesús, en su origen, habla del amor. Con mayúsculas. El Amor. No una imagen blandita de las cosas ni una aproximación solo emocional a la fe. El Amor que decimos que es Dios y que personalizamos en Jesús. Amor verdadero, que es una manera de mirar a la realidad conociéndola, queriéndola y comprometiéndose con ella. Así nos mira Dios. Y así nos miró en Jesús. Ese corazón se rompió en una cruz -pero siguió latiendo ya resucitado-. Y ese latido es hoy clamor en nuestra historia y nuestro presente.
La devoción al Corazón de Jesús puede ayudarnos a descubrir las enormes posibilidades de nuestros propios corazones. Posibilidades de mirar a la realidad, de comprender a cada persona en su situación, y de darnos por los demás. Desde la gratitud y la responsabilidad. Hoy, en una época de muchos corazones de piedra, intransigentes, llenos de despecho y juicios implacables; muchos corazones encerrados en jaulas de prejuicios y displicencia, nos vendría bien aprender a latir al unísono de ese Corazón.
José María Rodríguez Olaizola, sj
Echar un vistazo al cielo
Santo Evangelio según san Juan 15, 18-21. Sábado V de Pascua
Nuestra Señora de Fátima
se manifestó a tres niños campesinos
La buena voluntad y la buena fe pueden suscitar una ayuda extraordinaria de Dios que se puede valer incluso de instrumentos imperfectos
Para dar fruto
Santo Evangelio según san Juan 15, 1-8. Miércoles V de Pascua
La meta no es inalcanzable
Santo Evangelio según san Juan 14, 21-26. Lunes V de Pascua
