Águeda o Ágata, Santa
Virgen y Mártir
Patrona de las enfermeras
Hoy en día se ha edulcorado un poco esto del corazón. Corazones en emoticones, dibujos, tallados en los árboles, en tazas y llaveros. Corazones en canciones. Rotos, robados, heridos, apasionados, ligeros, pesados. Corazones que sienten, y otros insensibles. El corazón parece un depósito de sentimientos.
Tal vez todo eso sea (en parte) real. Pero el corazón es mucho más. La imagen del Corazón de Jesús, en su origen, habla del amor. Con mayúsculas. El Amor. No una imagen blandita de las cosas ni una aproximación solo emocional a la fe. El Amor que decimos que es Dios y que personalizamos en Jesús. Amor verdadero, que es una manera de mirar a la realidad conociéndola, queriéndola y comprometiéndose con ella. Así nos mira Dios. Y así nos miró en Jesús. Ese corazón se rompió en una cruz -pero siguió latiendo ya resucitado-. Y ese latido es hoy clamor en nuestra historia y nuestro presente.
La devoción al Corazón de Jesús puede ayudarnos a descubrir las enormes posibilidades de nuestros propios corazones. Posibilidades de mirar a la realidad, de comprender a cada persona en su situación, y de darnos por los demás. Desde la gratitud y la responsabilidad. Hoy, en una época de muchos corazones de piedra, intransigentes, llenos de despecho y juicios implacables; muchos corazones encerrados en jaulas de prejuicios y displicencia, nos vendría bien aprender a latir al unísono de ese Corazón.
José María Rodríguez Olaizola, sj
Virgen y Mártir
Patrona de las enfermeras
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Francisco recibe en audiencia al Presidente y al consejo de administración de la Universidad de Notre Dame, universidad católica de Indiana, a quienes recuerda los tres lenguajes de "cabeza, corazón y manos" para llevar a cabo su misión. El Pontífice anima a promover entre los estudiantes "el compromiso con las necesidades de las comunidades...
Santo Evangelio según San Lucas 2,22-40. La Presentación del Señor.
La Fiesta de la Candelaria, con su ritualidad, es una celebración propia de la religión cristiana, en concreto de la Iglesia católica, que se inicia en Occidente a partir del siglo vi. Su complejidad y gran atractivo obedece a que en ella confluyen cuatro acontecimientos centrales del credo cristiano y que se consideran en los festejos de este día...
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